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10 Consejos para una aventura en la naturaleza salvaje

¿Te gustaría hacer un recorrido fuera de los circuitos marcados? Nosotros pensamos que es la mejor manera de descubrir un lugar y de disfrutar de la naturaleza en su estado más puro. Eso sí, una aventura acarrea cierto riesgo, así que te animamos a leer este artículo antes de adentrarte en un entorno salvaje. Aquí encontrarás consejos y requisitos necesarios para afrontar los posibles peligros y mejorar tu experiencia.

1. Estudiar a fondo el lugar a visitar

¿Vas a cruzar terreno pantanoso o escarpadas pendientes? ¿El clima es apacible en esta época del año o te va a pillar el monzón? ¿Serpientes venenosas o mosquitos mordedores?

La mejor manera de aprovechar al máximo un viaje es documentarse a todos los niveles: historia, cultura, geografía, clima, meteorología, flora y fauna. En función de las características del lugar podremos programar nuestra aventura en una época del año u otra, decidir si vamos a pasar por algún asentamiento humano para coincidir con otras culturas, optar por una zona concreta para tropezarnos con la fauna o por otra para disfrutar de las mejores vistas.

2. Adquirir y estudiar el mapa de la zona

Una vez decidida la zona a visitar adquiriremos un mapa lo más detallado posible, que nos servirá para trazar el recorrido y orientarnos durante el viaje.

Obviamente es necesario saber interpretar la información topográfica y disponer de una buena brújula.

Un consejo que te damos desde INDOMITUS es que optes por un mapa impermeable, o en su defecto utilizar una funda impermeable y transparente para evitar su deterioro en días de lluvia. Adicionalmente, un GPS resulta de gran ayuda cuando la visibilidad es escasa o nula.

3. ¿Es necesario el GPS?

Nosotros pensamos que sí. El GPS es la mejor herramienta para orientarse cuando las demás opciones desaparecen.

Imagina que te encuentras en una zona agreste con numerosos precipicios. De repente la niebla cubre el paisaje. La visibilidad es prácticamente nula y un paso erróneo puede precipitarte al vacío. La información que proporciona el GPS te permitirá salir ileso de una situación potencialmente peligrosa.

En paisajes abiertos la niebla lo tiñe todo de blanco y resulta muy fácil desorientarse. El relieve y los puntos de referencia desaparecen. A diferencia de otros animales nuestro cerebro no dispone de sofisticados sistemas de orientación, por lo que podemos creer que avanzamos en línea recta cuando en realidad trazamos una curva. Precisamente, esto nos sucedió en la península de Hornstrandir (Islandia), donde gracias al GPS conseguimos salir airosos y llegar a nuestro destino. La crónica de esta aventura se puede ver en la película Bienvenidos a Hornstrandir. La ausencia de referencias visuales nos puede inducir a pensar que ascendemos por una ligera pendiente cuando en realidad estamos bajando.

Trailer de Bienvenidos a Hornstrandir

Además, siempre podemos tener un problema con el mapa: que el viento nos lo arranque de las manos, que no sea impermeable y se destruya… ¡Así que nunca está de más tener un GPS!

Más información en los siguientes sitios web:
http://bikespot.es/
https://www.servictec.com/gps/es/
http://elblogdesantacruzblur.blogspot.com/

4. Alguien más debería conocer nuestro itinerario

Las excursiones en el medio natural, sobre todo por lugares poco transitados, siempre comportan una dosis más o menos alta de riesgo. Por este motivo conviene asegurarse de que al menos otra persona conoce el recorrido que vas a seguir y cuándo tienes pensado regresar. Una buena práctica es informar de nuestros planes en un local próximo al punto de partida, como por ejemplo un restaurante o un hotel, y señalar que llamaremos o volveremos a pasar el día de regreso. Una simple torcedura de tobillo o una caída fortuita pueden complicar mucho las cosas, y estas sencillas precauciones contribuyen a reducir significativamente el riesgo.

5. Compañeros y otras ayudas

Los viajes de aventura salvaje siempre conllevan una dosis considerable de riesgo. En lugares sin asentamientos humanos, sin caminos y en los que es improbable cruzarse con otros excursionistas durante días, un pequeño accidente puede tener consecuencias fatales.

Si puedes compartir el viaje con un amigo estarás mucho más relajado y seguro en situaciones de emergencia.

La mejor opción para avisar en caso de accidente es un dispositivo de comunicación por satélite (mensajería o teléfono satelital), como SPOT o Garmin InReach. Algunas personas consideran que llevar consigo uno de estos dispositivos de emergencia hace que la aventura pierda parte de su épica, pero lo cierto es que pueden salvarnos la vida. Nosotros no los hemos usado hasta la fecha, pero seguramente adquiramos uno para la próxima aventura.

El omnipresente teléfono móvil resulta de gran utilidad, pero solo en lugares con cobertura telefónica. El número de emergencias (112) funciona con cobertura convencional, aunque puede ser de cualquier compañía telefónica.

Más información en los siguientes sitios web:
https://www.findmespot.eu/sp/
https://explore.garmin.com/es-ES/inreach/

6. Conoce tus límites antes de salir de excursión

Si eSi estás planeando una excursión de varios días es importante ser realista acerca de tu forma física. Una persona en buena forma tiene más posibilidades de disfrutar del recorrido que otra sedentaria o poco habituada a caminar durante largas jornadas. Es importante conocer nuestros límites y no forzarnos a hacer más de lo que somos capaces.

Si eres más bien sedentario te recomendamos entrenar un poco antes de emprender el viaje. Para mejorar el rendimiento cardiovascular y fortalecer músculos y tendones algunas de las actividades más eficientes son correr por la montaña e ir en bicicleta. La idea es utilizar los mismos músculos que requiere la práctica del excursionismo.

7. Prepara bien tu mochila

En otra publicación hablaremos con más detalle sobre cómo escoger una buena mochila, cómo organizarla y qué llevar (material de montaña y fotográfico). Hoy simplemente os comento lo más importante: escoger solo lo indispensable y descartar lo que rara vez se vaya a usar y de lo que no dependa nuestra seguridad. Pensad que en cualquier excursión de montaña de dos o más noches es poco probable que la mochila pese menos de 15 Kg. Recuerda que el peso superfluo facilita las lesiones y los accidentes.

Otro punto importante es la distribución del peso. Lo ideal sería hacer una división mental de la mochila en tercios e igualar el peso entre ellos, colocando siempre los objetos más pesados cerca de la espalda y de la base de la mochila. Si tenemos que llevar material fuera de la mochila (en los laterales), es importante equilibrar el peso en ambos lados. Dentro de lo posible hay que evitar colocar material pesado en la parte posterior de la mochila (efecto palanca).

Finalmente, es recomendable llevar un par de bastones de trekking, pues descargan peso de la espalda y ayudan a mantener el equilibrio. Tropezar cargados con 15 o 20 kg no es como hacerlo sin peso, y la probabilidad de acabar en el suelo o lesionarse es bastante alta.

8. Reunir el material indispensable

Grosso modo estas son las cosas que no deberían faltar en la mochila: mapa, brújula, saco de dormir, agua, alimentos, ropa impermeable y transpirable, botas de montaña, utensilios para cocinar, cuchillo o navaja, botiquín de primeros auxilios, linterna frontal, protector solar y gafas de sol.

Una vez tengas todo esto bajo control existe material adicional que puede mejorar tu experiencia, como un sistema para purificar agua, cinta aislante para reparar desperfectos o una pequeña guía de flora y fauna para entretenerse los días de lluvia en una minúscula tienda.

Dependiendo del tipo de viaje o de actividad se requiere material específico, como por ejemplo equipo de escalada o de rescate.

9. Comida y agua durante el trekking

Por nuestra experiencia recomendamos comer pequeños bocados durante el día (barritas energéticas, frutos secos, chocolate y similares). De este modo no hay que detenerse mucho tiempo y se evita el enfriamiento de los músculos durante la caminata. Eso sí, creemos que no hay nada mejor que una comida caliente, sobre todo por la noche, cuando las temperaturas bajan y podemos relajarnos y descansar.

Los alimentos y las bebidas calientes resultan estupendos para levantar el ánimo, por lo que recomendamos encarecidamente llevar chocolate en polvo, café y té. Y no está de más regalarse algún capricho delicioso de vez en cuando; por ejemplo, nosotros a veces llevamos setas deshidratadas para preparar un buen risotto.

Para el agua, lo mejor es llevar un bidón de poca capacidad, de modo que el peso sea el menor posible, siempre y cuando sepamos que contaremos con suficientes riachuelos en el camino como para poder ir rellenándolo. Puede ser de plástico reutilizable, aluminio recubierto o acero.

Cantimplora super “cool”

10. ¡Siempre positivos!

En un viaje de aventura puede parecer que lo más importante es una buena forma física, pero en realidad el elemento fundamental es la capacidad de sobreponerse a los malos momentos. Estar preparado para lo que venga, no ser presa del pánico, derrumbarse o enfadarse cuando las cosas no salen como estaban previstas. Una actitud positiva siempre nos ayudará a superar los baches que podamos encontrarnos en el camino…  ¿Qué sería de nuestra aventura si todo fuera bien y según lo previsto? ¡Que no sería una aventura!

Bien, hasta aquí la entrada de hoy. Ya sabemos que quedan muchas cosas por hablar, pero por hoy ya os hemos hecho leer suficiente 😉 . Si queréis preguntar algo, comentar algún punto o compartir una experiencia, ¡os animamos a dejar un comentario!

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4 respuestas

    1. Hola Xavier, ¡buena pregunta!
      Por supuesto, un silbato es una buena idea en varios casos: por ejemplo, hay animales como algunas especies de osos, cuyos encuentros podemos evitar a través del ruido, que les avisa que estamos en la zona y de ese modo evitamos que se sobresalte y como consecuencia nos ataque, al encontrarnos por sorpresa.
      Por otro lado, un silbato nos puede ayudar a pedir ayuda en el caso que sepamos que puede haber más personas en la zona (un compañero, equipo de rescate, etc.).
      Hay algunas mochilas de montaña, que de hecho incluyen un silbato en alguna de las asas o correas.
      ¡Gracias por ayudar a añadir un consejo más!
      Como comentamos, este listado no está completo ya que podríamos alargarnos mucho en comentar todo lo que hay que tener en cuenta así que no os lo toméis como que controlado todo lo del listado ya no os pueda pasar nada 😉

  1. Hola Marta,
    bon article. Ja posats dintre de les prioritats afegiris un carregador solar plegable d’els que es poden penjar al darrera de la motxilla i un “power bank” compacte, en cas de que no estigui garantida la posibilitat de recàrrega. Potser un mirallet petit de senyals.
    Segur que hi afegiriem moltes altres coses sempre tenint en compte utilitat real vs pes total.
    Salut, mestra i amiga.

    1. Hola Llorenç i muchas gracias por tus comentarios 🙂
      Por supuesto, la placa solar, para fotografía, creemos que es muy buena idea, aunque en cuanto a lo del espejito, mucho mejor el spot o el teléfono por satélite. En caso de emergencia, serían la mejor opción.
      Como comentamos, este artículo es muy “a grosso modo” y podría ampliarse muchísimo (daría para un libro o una conferencia si uno se lo propone, pero nuestra idea aquí es dar algunos puntos importantes para los que quieran plantearse empezar en este tipo de viajes). Como decimos en el artículo, en un futuro post nos centraremos en la mochila fotográfica para el viajero aventurero. Allí profundizaremos más sobre el material específico para fotografía, como conservar baterías, cargar sin electricidad, etc. Espero que sigas por aquí y puedas leerlo 🙂 ¡Un saludo y buenas fotos!

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